Para ayudar a otros
Primeros auxilios psicológicos (PAP)
Los primeros auxilios psicológicos son una forma humana y práctica de acompañar a alguien que vive una crisis. No requieren formación clínica: se basan en tres pasos sencillos.
1. Mirar
- Comprueba la seguridad tuya y de la persona antes de acercarte.
- Identifica necesidades urgentes o evidentes (lesiones, frío, sed).
- Detecta a quienes puedan necesitar ayuda extra para acceder a los servicios: niños, adultos mayores, personas con discapacidad o embarazadas.
2. Escuchar
- Acércate con calma y respeto, a su ritmo.
- Pregunta por sus necesidades y preocupaciones inmediatas.
- Escucha sin interrumpir ni juzgar.
- Ayuda a la persona a calmarse: tu presencia, un vaso de agua o un lugar tranquilo suelen ser más útiles que cualquier consejo.
3. Conectar
- Ayuda a cubrir necesidades básicas: alimento, abrigo, información.
- Facilita el contacto con familiares o seres queridos.
- Protege de más daño: evita exposiciones públicas, cámaras o medios.
- Da información correcta y verificada; evita repetir rumores.
- Conecta con ayuda profesional y servicios disponibles cuando lo necesite.
Qué evitar
- No obligues a nadie a contar su historia.
- No minimices lo que siente con frases como “todo va a estar bien”.
- No hagas promesas que no puedes cumplir.
- No des información falsa o inventada.
- No tomes decisiones por la persona sin su consentimiento.
Esta guía resume los principios de los primeros auxilios psicológicos basados en el modelo de la OMS (mirar, escuchar, conectar). No convierte a quien la lee en profesional de salud mental.
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